jueves, 22 de junio de 2006

Gratitud


Doy muchas gracias al Señor, porque siempre contesta mis peticiones a través de mis hermanos los norteamericanos. Sin embargo es necesario que comencemos a cosechar entre nuestros hermanos de latinoamérica también.

Quiero compartir contigo una respuesta del Señor a mis peticiones:

El otro día tenía unos hermanos misioneros norteamericanos de visita en mi casa, asi que aproveché la ocasión y a la hora de dar gracias por los alimentos ore de la siguiente manera; Señor, gracias por los alimentos que pones en nuestra mesa y por la oportunidad que nos das para compartirlos, sin embargo, tu sabes que no siempre tenemos para comer tan bien, y sobre todo quiero decirte que mis hijos tienen necesidad de zapatos nuevos y uniformes para su escuela, envíalos a través de quien tu quieras, tenemos fe en tí. Amén.

De más esta decir que el Señor contestó inmediatamente a mi plegaria, uno de los visitantes me regaló dos billetes de 50 dolares. Gracias Señor por tus respuestas y gracias por mis hermanos norteamericanos que son ricos y tienen para regalar tanto.

De todas formas hermanos, no se desanimen de enviar sus ofrendas, el Señor les pagará... en el cielo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Poderoso Reverendo: por ahi hubiera empezado! nada más no leo este su mensaje y de lo que me pierdo! pos aqui en mi pueblo como hay gringos! bueno hay de todo... pero esos güeros a como les gusta regalar despensas, crayolas, cobija y traen unas trocotas que viera!voy a meterme a aprender inglés haber si me ánimo a que me suelten más que cobija y harina, esas ya hay requetehartas en mi pueblo, pos todos quieren regalar lo mismo... y más que la verdad yo no le hago el feo a nadie eh! y pues ya tengo munchas.
Ya vera! cuando sepa decir bien: money for my dear power Reverendo y se me quite la pena, hay le mandaré más diezmo, que tal que hasta le consigo una casa en el cerro! ijole ojalai y se me haga! ahi le aviso!
Hermana Paquita

Anónimo dijo...

Yo no soy anónima eh! nada de eso, es que esta mentada máquina me la jugo. Bueno pues, yo soy la que le escribio el hermoso comentario de mi corazón piadoso.
Hermana Paquita (no me ande confundiendo)