martes, 12 de diciembre de 2006

Mi verdadera convesación con el joven Alexander

Al escuchar la verdadera conversación que tuvimos en el podcastucho ese (el tal ni se nombre entre vosotros) ustedes podrán darse cuenta de la agresión de la que fui victima y como incluso llegó a pedirme descaradamente un "pago por adelantado" para poder expresar la palabra de mi Señor en su espacio.

Sirva esta grabación original para reivindicarme de los atropellos y falsedades que se lograron al manipular mis palabras:



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6 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya, Sr. Trinquete, ¡es un honor para mí que usted dedique sus habilidades de edición de audio sólo para calumniarme! Obedeciendo a Lucas 6:28... ¡le bendigo y oraré por usted! ¡Y de gratis!

A&R

Anónimo dijo...

Apostata ¿no sientes el fuego en tus pantalones?

Anónimo dijo...

Sr. Trinquete, por fin podemos unirnos en una causa, declarar a este joven como HEREJE y APOSTATA. Llamenos un dia de estos al 1-800-AYA-VOYY, quiza podamos hacerle una oferta interesante con el apollo de nuestros amigos americanos, y asi patrosinarle en esta importante labor.

Anónimo dijo...

Mucho conchudo, el Rev...

Me gustaria que usted reverendo tomara cartas en el asunto contra un par de "predicadores de la prosperidad" que estan barriendo con los centavitos de mi gente pobre en Latinoamerica.

Bendiciones, Coolest...

Monja dijo...

Reverendo necesito una palabra de revelacion:
Sera porque no diezme lo suficiente que en mi trabajo se me niegan ahora los aguinaldos y las cargas sociales? Me castigó Dios?
La monja guerrillera

Reverendo Trinquete dijo...

Atención alexander: Arderá en el lago de fuego y azufre!

Pedro: ¿Apóstata? Usted es el apóstata y el único fuego que yo veré es en el que usted arderá.

Sr. Vicente: ¿De cuánto estamos hablando? Recuerde que sus agravios hacia mi persona y el ministerio han sido muchos.

Coolest: Su verdadero problema es que no fija sus ojos en los verdaderos apóstoles. Yo no ando "barriendo centavitos" Yo barro dólares.

Monja: En su caso no fué por no diezmar, sino porque no diezmo y ofrendó a un verdadero ministerio como el que mi Señor nos ha encomendado: Ministerios Laodicea.
(Pase la frase de la semana... y de pasada a la caja)