sábado, 7 de marzo de 2009

Definiendo: Reverendo, llámeme Reverendo


Es lo que soy. Este Humilde Gran Siervo del Verdadero Señor es un Reverendo, así se me conoce.

No me llame Reverendo porque soy Digno de reverencia (aunque en verdad lo soy).

No me llame Reverendo porque antiguamente así se llamaba a las personas de dignidad, tanto seculares como eclesiásticas (Aunque Soy el único verdadero, hoy muchos que se dicen "Reverendos" en realidad no son sino falaces y contumaces indignos de este trato).

No me llame Reverendo por el tratamiento que se da a algunos religiosos y/o eclesiásticos al haberse preparado en un instituto o seminario (porque yo no necesite estudiar, Mi Señor me iluminó).

Es cierto soy Apóstol (de hecho el último Apóstol Verdadero), soy Profeta (de hecho el único que puede extender una Guía Profética Personalizada con garantía), soy Ministro de Prodigios, Milagros y Sanidades (Cosas que ojo no vio ni oído oyo), sin embargo, llámeme Reverendo... así le ha placido llamarme a Mi Señor.

Llámeme Reverendo porque estoy seguro que como merezco ser llamado usted no lo entendería.

3 comentarios:

El Peregrino dijo...

Estimadísimo Reverendo, no osaré llamarle de otra manera, porque sé que su gloriosa descripción sonaría como palabras inefables a mis torpes oídos.

Mis respetos

Reverendo Trinquete dijo...

Atención Peregrino!

Bienaventurado es porque no se lo reveló carne ni sangre sino Mi Señor, en verdad le digo que Usted es Fiel Diezmador y sobre sus Diezmos edificaré Mi Gloriosa Congregación!

Luis Enrique Alvarado dijo...
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